Desde INSIDE nuestra forma de contribuir al mundo es fortaleciendo la manera en que los emprendedores, escuelas y organizaciones involucran e inspiran a los demás. Pero, ¿cómo podemos inspirar a la gente? Contando historias. Historias sobre nuestro trabajo, sobre nuestro impacto, sobre las vidas que hemos cambiado, sin importar cuál sea el objetivo: educar, empoderar, recaudar fondos, atraer voluntarios “una historia bien contada -según el New York Times- es una herramienta estratégica con poder irresistible”.

Es por eso que te compartimos de la mano de nuestro amigo Carlos de la Rosa Vidal una primera entrega de tips efectivos en tu camino a convertirte en un gran inspirador.

Poner el corazón en las palabras: Quien habla con y desde el corazón, también se dirige al corazón de quienes lo escuchan. El poder de la sinceridad y la convicción puesta en las palabras hacen magia en una exposición. Jamás se ha sabido de ningún orador sin entusiasmo natural que mueva las pasiones de sus oyentes. Tal vez el tema tratado sea de historia y patriotismo, pero en dos oradores distintos uno que utiliza sólo razones y nada de pasión no igualará a uno que tal vez sin dotes de gran orador pero que habla desde el corazón.

Interesarte sinceramente por el público: Independientemente de si te estas preparando para dar una conferencia ante tus colaboradores, preparando una clase universitaria, o a punto de dar pitch ante un importante inversionista debes procurar investigar lo más que puedas de tu audiencia y “diseñar tu discurso para ellos”

Alguna vez leí una frase que me hizo total sentido: “Quien da una conferencia sin importar quién le escuche, es como aquel que escribe una carta de amor dirigida: A quien corresponda”

Procura que tu mensaje sirva para construir, jamás para destruir: La historia está llena páginas sangrientas motivadas por las grandes dotes de liderazgo de quienes emplearon la elocuencia para condenar y matar. Sin embargo las ideas son poderosas cuando con ellas construyes, las mejores líneas del pasado la escribieron personas que con las palabras movieron a las masas en favor de la libertad, la paz y el amor.

Fomentar en todo momento la excelencia del ser humano: Dirigirse a los demás conlleva la responsabilidad de contribuir a engrandecer al ser humano. Si empleamos nuestra comunicación para colaborar con este servicio, fomentaremos la calidad humana.

Actuar con sencillez, aquellos que aspiran a inspirar no se conducen con soberbia: Algunos consideran que desarrollar habilidades de hablar en público los hace superiores al resto, o que si “ya tienen mucho tiempo en esto” no requieren aprender nada más. Nada tan alejado de la verdad. Pues hablar debe servirnos para acercarnos a nuestros semejantes, jamás para alejarnos. Este punto también es importante porque implica una cualidad más: la humildad, tan necesaria para seguir aprendiendo, conocer e intentar nuevas formas de mejorar en el arte del storytelling.

Vivir comprometido con lo que se comunica: Vivir en concordancia con lo constructivo del tema que dominamos es una actitud de honestidad para con nosotros y para con los demás. Quien sólo habla pero no hace es como quien habla de vender y jamás ha vendido, o como quien enseña a cantar y jamás cantó ni en la regadera.

Si en verdad quieres inspirar debes descubrir al comunicador natural que llevas dentro, que hable desde el corazón, se interese por los demás. Y que además haga de cada palabra un instrumento al servicio de la un mundo mejor, ya sea dando mejores clases, inspirando a sus equipos de trabajo e incluso comunicándose de una forma más significativa con su familia

Imagina cómo serían las organizaciones, escuelas e incluso familias si lográramos comunicarnos con pasión, no es sencillo para todos, pero ES POSIBLE, te invitamos a poner en práctica estos tips en cada oportunidad de comunicación que tengas.

Escrito por Karin para Inside